Los sistemas tradicionales automatizaban procesos. Las reglas estaban escrita. Era posible revisar un flujo o un conjunto de reglas y entender cómo se tomaba una decisión.
Con la IA generativa y los agentes, la situación cambia. El sistema ya no ejecuta solo reglas determinísticas. Ahora interpreta información, combina contexto y genera acciones.
Hay tres capas fundamentales.
Primero, el contexto, esta es la información que se le entrega al modelo para que razone, como documentos, políticas, o conversaciones previas.
Segundo, los datos, que tipo de datos necesita, y que permiso se la da al modelo.
Tercero, las decisiones, qué acciones puede ejecutar el agente, por ejemplo, en el contexto de ITSM, crear un ticket, aprobar algo, enviar una comunicación o modificar un registro.
En la práctica, la gobernanza de IA no se trata de controlar el modelo. Se trata de controlar el sistema alrededor del modelo.